Una pareja se sienta a la mesa y empieza a imaginar la cena. A uno le atrae Sentiero nel Verde; a la otra, Sentiero tra le Nuvole. Elegir no siempre es fácil cuando ambos caminos despiertan curiosidad.

En Sentiero, el recorrido se elige juntos: todas las personas de la mesa disfrutan del mismo menú, para descubrir cada sabor al mismo tiempo y compartir también la sorpresa.
Por qué no hay carta de la que elegir
En Sentiero, la temporada marca el camino. Por eso, en lugar de una carta, ofrecemos dos recorridos que toman forma cada día con los productos que están en su mejor momento.
Elegimos lo que la tierra y el mar nos ofrecen, respetando sus tiempos y dejando que inspire cada plato. Así, cada visita es una oportunidad para descubrir y saborear el momento. Apostamos por la cocina con producto de temporada.
Lo que se gana cuando toda la mesa cena lo mismo
Ambra y Juan Carlos sirven y se encargan de explicar cada pase en persona. Al compartir el mismo menú degustación, cada plato se presenta a toda la mesa a la vez: una invitación a descubrir juntos su historia, sus ingredientes y sus sabores.
Nadie se queda mirando el plato del vecino, cada uno vive su experiencia de manera personal. Nadie espera su turno mientras el resto ya escucha la explicación.
La cena se cuenta en voz alta y en directo. Y funciona mejor si todos van por el mismo camino.
Lo más práctico es decidirlo antes de reservar. Sentiero nel Verde es nuestro recorrido vegetal, el de las hierbas espontáneas y lo que crece libre. Sentiero tra le Nuvole va sin mapas, guiado por la inspiración del día.

La excepción: peticiones específicas
Para que la experiencia sea plena, la propuesta de Sentiero es recorrer juntos un sendero armonioso, el menú elegido es común para todos los comensales de la mesa, salvo peticiones específicas.
Si alguien tiene una alergia o una intolerancia, lo más práctico es decírnoslo al reservar, por teléfono o por WhatsApp. No es una manera de pedir otro plato por gusto. Es una manera de que lo sepamos desde el principio.